De armaduras y otros escudos

Publicado: 19 noviembre, 2010 en Consultorio de doctora Silvi, Mi vida es así

Nos escondemos. Es un hecho, nos protegemos tras una armadura para que no nos hagan daño. Y conforme pasan los años, esa armadura empieza a formar parte de nuestro ser, no sabemos ser sin ella. No somos conscientes del papel que juega en nuestra vida… hasta que aparece una grieta en ella. En un momento determinado llega una persona que consigue atravesar esa armadura. Que es capaz de encontrar el punto débil y abrirse paso hasta nuestro corazón. Y es entonces, tras la aparición de la primera grieta, cuando todos los sentimientos acumulados, escondidos tras nuestro escudo, se filtran al exterior y desbordan nuestras defensas.

Siendo felices hasta ese momento, pensando que los actos ajenos no nos afectan, que tenemos superados los traumas o heridas anteriores, nos damos cuenta de que todo es mentira. En cuanto se ha hecho una mella en la armadura, todas las emociones retenidas durante tanto tiempo escapan a borbotones, sin darte tiempo a asimilar el porqué de esos sentimientos. Toda la entereza anterior ahora parece ajena a nosotros, como si perteneciera a una persona que no conocemos y que ha estado habitando en nuestro cuerpo. Vuelven las sensaciones y tristezas conocidas. Volvemos a reconocernos, a rememorar las pasiones pasadas. Volvemos a sufrir casi como el primer día.

Pero… ¿no consiste en eso el amor? ¿En que alguien consiga rozar tu corazón y hacerte sentir de nuevo? Puede que el primer golpe, la primera oleada de emociones no sea del todo bienvenida, pero ¿y si esta vez sale bien? ¿Y si conseguimos abrirnos a esa persona, y aceptarla dentro de nuestra armadura para que nos haga compañía? ¿No sería maravilloso dejar salir toda esa ternura, compasión, tristeza… y no tener que encerrarla nunca más? Vivir cada sentimiento en su correcta medida, sentir cada emoción vivamente. Ser felices, e infelices (pues una no puede existir sin la otra) pero hacerlo acompañada, compartir la pasión de la vida y acurrucarte detrás de una manta, no un escudo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s