¿Por qué nos importa tanto lo que piensen los demás?

Publicado: 7 noviembre, 2012 en Consultorio de doctora Silvi, Estudios antropológicos, Locuras
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En la adolescencia es comprensible, es un momento de cambio que no comprendemos, y tenemos el instinto de mezclarnos con el grupo, así que hacemos todo lo posible por agradar y gustar al resto. Necesitamos la aprobación de nuestros congéneres para sentirnos bien con nosotros mismos. Rompemos con todos los modelos que hemos seguido de niños, y ya no tenemos un patrón correcto que seguir, así que intentaremos encajar en la media. Lo que no sabemos en ese momento es que nuestros congéneres se sienten igual de perdidos que nosotros y tienen la misma necesidad de integración. Así que intentamos que nos acepte alguien que está tan echo un lío como podemos estar nosotros.
La crueldad del adolescente llega cuando por fin ha sido aceptado, y entonces piensa que debe actuar como que merece estar allí para conservar ese estatus. Se burlarán de los que todavía no han alcanzado esa posición para ratificar la suya.

te caigo mal, coge turno, toma asiento y espera a que me importeUna vez somos adultos, y comprendemos que todo el mundo está igual de mal, que todos somos igual de pringaos y tontos, ¿por qué seguimos necesitando esa aprobación? ¿Qué importa lo que un tío al que puede que no vuelvas a ver, o que consideras simplemente un conocido, piense de ti? Tienes tus amigos y tu familia, que te quiere por como eres. Tienes gente a tu alrededor diciéndote que eres fantástica, graciosa, sublime. Pero tú solo tienes oídos para lo que dicen unos casi desconocidos que solo han visto un 5% de tu personalidad. Te preocupa que esos seres abstractos piensen que eres una vaga, o una golfa, o una tonta. Si alguien juzgara en 5 minutos a una persona que quieres y se quedara solo con esa impresión superficial, lo borrarías de tu lista de posibles amigos. Porque sabes que si hacen un juicio tan rápido y sin contrastar opiniones es porque son imbéciles, y tu no quieres imbéciles en tu vida.
¿Entonces por qué no podemos hacer lo mismo en primera persona? ¿Por qué no somos capaces de actuar con la misma eficiencia cuando se trata de uno mismo?

Conforme te haces mayor, vas perdiendo esa inseguridad, y empiezan a resbalarte más todas esas opiniones ofensivas de ti. Incluso te llegan a hacer gracia. En esos momentos de lucidez, te das cuenta de lo estúpido que es intentar agradar a gente que no nos importa. El tiempo y la vida pondrán a cada uno en su lugar. Pero esto requiere un gran esfuerzo de raciocinio, pues en cuanto te despistas volverás a caer y te esforzarás por agradar.

Tienes dos opciones con esa persona que piensa que eres tonta:
1. Esforzarte en demostrar lo inteligente que eres. Entonces le estarás dando la razón, porque tienes que ser tonta para querer demostrar que eres inteligente…
2. Reírte de lo estúpida que es por pensar eso de alguien a quien apenas conoce.

Tú eliges!

Tanto imbécil y tan pocas balas

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comentarios
  1. The Chosen dice:

    Yo suelo preferir una mezcla de las dos: tres frases y se puede dejar por los suelos al mas pintado, eh, pero de buen rollo… jiji

  2. calvanki dice:

    los hay que prefieren aparentar que son gilipollas en la primera impresión, es divertidísimo!!!

  3. GanteRooibos dice:

    Hay dos cosas infinitas en este mundo: la estupidez humana y el universo. Y de lo segundo no estoy del todo seguro (Einstein)

  4. Anónimo dice:

    totaaal, madurar es darse cuenta que no podemos destruirnos por mantener completos a los demás!

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