Soy una antisocial, lo reconozco.I don't like people

Nunca me ha gustado la gente, así, dicho en general. Ya de joven odiaba las aglomeraciones. Era raro encontrarme en conciertos, festivales o parques de atracciones. Si alguien me convencía para ir, la ilusión se me terminaba en la puerta, en cuanto veía a esos cientos, sino miles, de personas, todas queriendo entrar al mismo recinto. Y bueno, ya no te cuento nada de las oleadas de odio y resentimiento que me asaltan cuando tengo que esperar horas para entrar. Consiguen engañarme una vez al año como mucho, porque tengo una memoria pésima y se me olvida. Y si no me creéis, preguntadle a mi hermano, que creo que debería pasarme unas 5 vidas sin hablarle para compensar todas las veces que me habré enfadado con él pero no recuerdo porqué.

Las únicas aglomeraciones a las que asisto son los congresos de salsa (la de bailar), y porque siempre llego tarde, aunque me tenga que sentar al fondo o me pierda los espectáculos. Todo sea por no hacer cola. Y los soporto porque durante el rato (largo) en el que hay tanta gente que no se puede bailar sin recibir un amable codazo en el ojo, me dedico a beber un cubata tras otro y despellejar a toda la audiencia. No sabéis lo que une el critiqueo, la de amigas geniales que se consiguen. Eso sí, cuando te toque a ti no te lo tomes como algo personal. Cuando ya voy contentilla y ni siento ni padezco los pisotones, normalmente ya se ha vaciado lo suficiente como para poder bailar sin tener que llamar a la ambulancia después. Lo tenemos todo calculado. Por eso fastidia tanto cuando pretenden cerrar temprano. ¿A quién se le ocurre cerrar un congreso a las 5 de la mañana? No vuelvo a Mallorca…

También odio las rebajas. Prefiero comprar más caro, un mes antes, que soportar toda esa locura de gente por las calles, y en los centros comerciales…, para luego llegar y que no quede mi talla, o peor, que esté todo desordenado y tenga que buscarla bajo montañas de ropa. Cuando entro en las tiendas y veo que la cola de la caja es más larga que un día sin pan, me da tanta rabia que con las mismas me doy media vuelta. ¿¿No solo tengo que pasarme un buen rato buscando algo decente que comprar, sino que encima tengo que esperar una hora para darles mi dinero?? Faltaría más… Prefiero gastármelo en unas tapas en el bar de la esquina, con los novios de todas las de la tienda 😉

Y todo esto venía a cuento porque anoche nos invitaron a una ‘game night’. Que aunque suena prometedor, en realidad solo era una noche para jugar a juegos de mesa (nada de strip poker tampoco). Parece ser que aquí, los americanos, cuando no saben que hacer (que debe ser la mayor parte del tiempo, visto lo visto), se juntan a jugar a juegos de mesa. Y me diréis… ¡Nosotros también lo hacemos! No, nosotros nos juntamos para comer o emborracharnos, y como podemos hacer más de una cosa a la vez, pues sacamos el pictionary para hacernos los interesantes. Aquí se juntan a propósito para jugar. Luego sacan un poco de alcohol para los invitados, pero de 5 que éramos, dos se bebieron UNA cerveza, y yo le di al ron. Y ya. Los otros dos bebían zumo de naranja con ginger ale. Con dos cojones. Un viernes por la noche. En vacaciones.

Y no es que lo pasáramos mal, que gané al primer juego (todo lo que sea ordenar piezas de colores se me da bien, gracias tetris), y estuve cerca en el último, del que no paraban de decir que era el mejor juego habido y por haber… estos es que no han jugado al duro o a la botella. Fue una noche… extraña. Quizás porque no nos conocían bien, o simplemente porque no tienen otra forma de relacionarse. El caso es que una vez al año no hace daño, pero mi sofá, mi manta y mi libro son mejor compañía. Es lo que tiene ser antisocial.

 antisocial

 

 

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comentarios
  1. GanteRooibos dice:

    Jajaja, me voy a aficcionar al blog. ¿Puedes creer que este año, en la última noche del Benidorm cerraron a las 5 y no abrieron el after porque era domingo? Indignante, es que además yo acusaría al organizador de carencia de elegancia, decencia y buen gusto por hacer algo así. Y si el organizador era ese gordo que acabó a las 5 de la mañana desnudándose en lo alto del escenario junto a Bat con la canción “I’m sexy and I know it” de fondo (que ya me dirás qué tiene eso de salsa), desde luego mi juicio es aparentemente acertado.
    Yo también odio las aglomeraciones de gente, pero no me agobian… es un odio gratuito jejeje (salvo las de la Fama en el Bando o en NocheVieja, que como hay tanto reencuentro pues casi que se hacen añorables… hasta que dejen de serlo). Así que en macroconciertos, o conciertos a secas o cosas así no me meto ni aunque me paguen, salvo en congresos de salsa.
    Y entiendo tu comentario de “Aquí se juntan a propósito para jugar”, cuando quedo para jugar al poker con mis amigos (o al munchkin… eso es más friki) siempre se discute si se bebe ron o ginebra.
    Bueno, espero que tus colegas americanos no sepan español.

    Un saludo!

    • catuxa20 dice:

      Lo del domingo, pues todavía se entiende un poco, la mayoría de la gente trabaja al día siguiente. Pero sí, si tu eres de los que no tiene nada que hacer el lunes, jode, porque para mí el domingo es siempre el mejor día de los congresos. Solo quedamos los más frikis que nos da igual llegar el lunes con cara de muerto, la fiesta empieza antes (normalmente), y hay más espacio para bailar. Pero a nosotras nos cerraron a las 5 un sábado!!! en Mallorca!!! que habíamos tenido que coger un avión para ir!!! Y nos echaron a las 5!!! Apenas bailamos 3 canciones… Pero eso sí, las risas no nos las quita nadie 🙂

      • GanteRooibos dice:

        Es que el Benirdorm es en verano, EN VERANO!!! Si no es éste, en otro post has escrito que aunque haya que trabajar al día siguiente, en verano se sale de farra.
        Claro que lo tuyo de Mallorca tiene más delito aún siendo sábado. Eso es de ser un egoísta y no pensar en los pobres salseros que después de ver los espectáculos volvemos a las habitaciones a inspirarnos a base de ron para poder estar en la pista a la altura que merece un congreso. Yo mismo encontré el valor de sacar a Natalia Lopez en el Carthago a las 7.30 del sábado (que ya era domingo), si me hubieran cortado a las 5…
        Aun así, los congresos siempre acaban siendo memorables y como bien dices… las risas no nos las quita nadie

  2. RECTIFICACIONES DE LA CIENCIA

    La Ciencia terrestre, sin duda alguna, ha ido siempre por detrás de los logros de la iniciación. Casi siempre inspirándose en esta última, consagrados sabios de este mundo, que en principio han sido vetados y rechazados por la llamada Ciencia Oficial compuesta por engreidos y presuntuosos, han alcanzado indiscutibles ilaciones en el campo científico y genial precisión en la esfera astronómica. Pero, a pesar de esa “exactitud” científica, de ese positivismo indiscutible en sus bases experimentales, las constantes correcciones, las sustituciones y los nuevos descubrimientos, han exigido y exigen continuos aciertos. El sistema Claudio Ptolomeo, resultado de innumerables e inamovibles investigaciones de la época, afirmaba que la Tierra era el centro del Universo; pero, tuvo que ceder su lugar a la teoría del sistema heliocéntrico de Copérnico, en el que el Sol pasaba a figurar como centro del Sistema.
    Hasta principios del siglo IX, los astrónomos aseguraban, con toda suficiencia y “positividad experimental”, que sólo siete planetas giraban en torno del Sol. Pero, eso no impidió que Le Verrier, en 1.846, descubriese a Neptuno, y gracias a los cálculos de Percival Lowell, fuese descubierto Plutón en 1.930. Después, los prestigiosos astrónomos aseguraron que esos orbes eran los últimos en descubrirse, cosa que este mismo año ha habido que rectificar con el nuevo planeta descubierto. Si los científicos que se vanaglorian de tener renombre fueran más humildes no afirmarían cosas de forma categórica en sus arriesgadas teorías, pues la función prosaica de los hombres es descubrir y calcular aquello que la Ley Suprema creó, sin consultar la presunción de los compendios humanos.
    Recordemos ciertos anales científicos y en ellos se encontrarán innumerables teorías sobre la constitución intrínseca del Sol, sin que formen un acuerdo perfecto de ideas. La teoría de los rayos cósmicos no ha tardado en echar por tierra la consagrada ley de Newton: la curvatura de la luz, en la teoría einsteiniana, después de examen de los posteriores eclipses totales, ha demostrado un error de más o menos un 30% de los anteriores cálculos teóricos.
    Marte – el planeta más próximo y accesible a los estudios astronómicos de los sabios terrestres – ha servido para saturar de teorías ciertos compendios, en los cuales la variedad de consideraciones científicas es bien acentuada. Los satélites de Júpiter sirvieron para innumerables discusiones cuando fueron descubiertos y aún hoy, a pesar de la gran capacidad técnica del instrumental óptico de Monte Palomar, los astrónomos no saben cuál es la estructura exacta de los anillos de Saturno, ni tienen la visión poliforme de los que llaman “canales marcianos”.
    Sería abrumador enumerar las teorías y descubrimientos rectificadores de la Ciencia de este mundo, desde tiempos remotos, demostrando así su vulnerabilidad constante. Los actuales astrofísicos desdeñan aún la posibilidad de la modificación del Eje terráqueo en la cercanía de este tiempo en que vivimos, y sin embargo, desde el “Libro de Enoch” – en los consagrados diálogos de Noah y Enoch, el abuelo – los iniciados conocían perfectamente el asunto y lo han seguido gradualmente a través de los tiempos.

  3. The Chosen dice:

    😒

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