corazonycerebroMañana es San Pastelín. Ese día en el que todo el mundo se ama con locura. El día en el que le puedes confesar tu amor platónico e irracional a la mujer del jefe sin sufrir represalias (pero ten en cuenta que podrías sufrirlas al día siguiente, que con estas cosas nunca se sabe y la gente es muy rencorosa). Es el día de regalar globos en forma de corazón, y flores y bombones (esos que luego te echará en cara porque ha engordado).

Es el día en el que tienes que gastarte unos cuantos cientos de euros en un preciosísimo y/o carísimo regalo. Una regla infalible a la hora de decidiros por un regalo es que el precio debe ser siempre inversamente proporcional a lo comprometido del regalo. Por ejemplo, si le vas a dar la llave de tu apartamento, después de 10 años de novios y sin que le hayas permitido dejarse ni un mísero cepillo de dientes hasta ese momento… con que le pongas un llavero de corazón de los chinos, vale. Pero si no quieres mojarte y pasas de ceder cajones de tu armario, o de buscar ese libro descatalogado que adora y conseguirlo en primera edición y firmado, o cualquier otra cursilería ñoña sacada de las películas de Jennifer Aniston o Hugh Grant, entonces te va a tocar desembolsar una suma considerable. Los perfumes de más de 100 euros suelen triunfar (normalmente nos esperamos a reyes o San Valentín para no tener que gastarnos ese dineral nosotras, porque vaya gilipollez gastarse más de 100 euros en un perfume…). Un iPad/iPod/iPhone/iJam o cualquier otro iX que se os ocurra serán también éxito seguro. A un bolso Birkin nunca le haremos ascos. Y bueno, los diamantes ya son para que encima pueda recochinearle a la vecina de al lado que tú la quieres más (eso nunca falla, el recochineo es una de nuestras especialidades).

Porque, ¿de qué otro modo se le puede mostrar a tu pareja lo muchísimo que la quieres? Nada mejor que un buen desembolso el día de San Pastelín y ya te lo quitas de encima hasta el año siguiente.

¿Imagínate si le tuvieras que estar recordando toooodos los días que la/lo quieres? O preparándole cenas con velitas una vez al mes. O comprando flores porque sí, porque has pasado por delante de la floristería. Señor, que suplicio.

¿Quién dijo que el 14 de Febrero se había convertido en una fiesta consumista? San Pastelín nació para ahorrarnos trabajo, para que solo tengamos que sufrir poniendo cara de tontos una vez al año. Más te consumiría tener que ir escribiendo te quieros en post-it por toda la casa constantemente, con lo caros que están los post-it, que hasta tenemos que robarlos de la oficina (¡que estamos en crisis señores!). Eso si consume… ¡las ganas de vivir!

Así que nada, a ser pastelosos a más no poder, que una vez al año no hace daño.

angel-muerto

P.S. Corazón mío de mis amores, que digo yo, que como te estoy manteniendo… puedo ahorrarme el regalo, ¿no? ¿Qué más prueba de amor necesitas que el que te deje quedarte en la cama o el sofá día tras día mientras yo me voy a trabajar, sin obligarte a sufrir conmigo? No hay nada más comprometido que eso  🙂

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