La playa y yo

Publicado: 16 agosto, 2013 en América, Friends forever, Mi vida es así
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Uno de los sitios en los que más disfruto en esta vida, es la playa. Me gusta la playa. Me encanta. Me gusta pasear en invierno, y tomar el sol en primavera. Pero por supuesto, no se me ocurre nada mejor en verano que pasar el día nadando en el mar y tumbada en la arena. Leyendo a la sombra, con la brisa y el sonido de las olas. Incluso con los gritos de los niños jugando. De hecho, no me puedo imaginar la vida lejos de una. Y eso que llevo año y medio viviendo a más de dos horas de la más cercana y apenas la he pisado. Porque para mí eso no es playa ni es nada. Con el agua fría, y con viento. ¿Dónde se ha visto eso? Ya no se hacen playas como las de antes…

Sí, la piscina también me gusta, y mucho. Me puedo pasar horas dentro del agua. Pero es como la segunda opción, el plan B. Está ahí siempre, tan cerquita que la usas por gandulería, para quitarte la arena y la sal después de pasar el día en el mar, o los domingos, cuando hay tanta gente en la playa que no hay ni un hueco donde dejar la toalla. Y si eres afortunado y encuentras uno, te llenan todo de arena en cuanto te despistes. Esos días se elige el plan B.

100_4615El caso es que he vivido casi toda mi vida al lado del Mediterráneo (y no es por dar envidia…). Hasta cuando vivía lejos de él, volvíamos todos los veranos. Así que mi verano está asociado a la playa. Si no hay playa, no hay verano y, por ende, ni vacaciones. Y este es mi segundo verano sin playa. Así que ya os podéis imaginar como estoy. Que un día de estos me vengo a trabajar con un bazuca y les explico tranquila y pacíficamente el concepto de “Agosto” a esta gente. ¿Desde cuándo Agosto es un mes como otro cualquiera? ¿Es que no saben que las tiendas, los servicios públicos, las universidades, las conserjerías… ¡hasta los bares!, cierran? Pues no, aquí no se han dado cuenta. Para ellos Agosto es lo que para nosotros Septiembre. La vuelta al cole. Pero sin haber tenido vacaciones primero, que jode más. Con lo que me fastidiaba a mi antes eso de no poder hacer ningún trámite durante todo el mes, porque ninguna oficina se dignaba a trabajar. Y ahora… lo que daría yo porque me dejaran tranquila.

Y en esas estamos. Que ya he empezado a sacar la ropa de invierno sin haber llegado a usar la de verano. Tantos vestidos preciosos que me compré cuando descubrí esa fantástica tienda en la que parece que los regalan… Y todavía tengo 4 o 5 con las etiquetas puestas. Ahora entiendo porqué están tan baratos. Nadie los compra porque no da tiempo a ponérselos. El verano pasado al menos hizo calor, que este ni eso, pero tampoco me dio tiempo a ponérmelos todos, por esa manía tan graciosa que tienen de poner el aire acondicionado a toda leche en todas partes. Porque sí, sales tú monísima con tu minivestido fresquito de verano. Caminas 20 segundos al sol hasta llegar al coche/autobús agradeciendo esas prendas tan veraniegas. Pero en cuanto entras por la puerta de …….(insértese aquí cualquier sitio que puedas imaginar, ya sea autobús, tienda, restaurante, hospital, oficina…) maldices lo monos que son los vestidos y tu manía de lucir piernas en verano. Que los jerséis de cuello vuelto nunca pasan de moda. Así que con vaqueros, chaqueta y deportivas (para evitar la pérdida de algún dedo por hipotermia, que les tengo cariño) me dedico a mirar por la ventana y soñar despierta. Aunque lo de soñar despierta tampoco es que me haga mucha falta. Solo tengo que abrir el Facebook o el wassap o cualquier otro medio de comunicación virtual, para ver a tod@s mis ex-amig@os luciendo moreno y bikini en la playa (me acabo de imaginar a uno de mis amigos con bikini…). Con ese helado de chocolate o cervecita fresca. Y eso que odio la cerveza, pero en ese momento me la bebería con gusto…

Creo que empiezo a entender a toda esa gente que dice que odia el calor. ¡Lo que les pasa es que no tienen playa! O si la tienen, no la saben disfrutar. Porque ya puede hacer 40º en la calle, que si yo puedo estar haciendo el muerto en el agua, poco me importa. Lo que no sé es lo que me toca odiar a mí ahora. Porque el calor me gusta, pero sin poder disfrutarlo en condiciones pierde mucho. Pero es que odio todavía más que no haga calor. Que este verano se me está pasando sin darme cuenta. Me han robado el verano. Voy a ver si los puedo denunciar por daños psicológicos y por hurto. ¿Algún abogado en la sala?

 

P.D. Sí, las piernas de la foto son mías, y las tres marías del fondo son tres de mis más mejores amigas para toda la vida 🙂

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comentarios
  1. Yo vivo en Holanda y estoy en las mismas, la diferencia es que a mí el frío-bofetada éste sí que me mola (lo amenizaría con un poco de sol, que con el gris a todo volumen sí que no puedo). Sabes las expresiones de psicología barata del tipo “todos los días sale el sol”? Pues aquí no valen! Y a mediados de mayo las tiendas se tiran en plancha con la ropa de verano (para la gente que se vaya de vacaciones a climas más friendly, me imagino) y como necesites un jersey vas fina.

    Pues eso, que te encontré de chiripa y yo que me alegro. Nos une el expatrie y el winter is coming más cruel 😛 Te sigo leyendo. Un abrazo desde Ámsterdam!

    • catuxa20 dice:

      Muchas gracias!! Amsterdam… ahí si que hace frío!! jejeje. Te acompaño en el sentimiento 🙂 Aunque nos quejamos un poco de vicio, que tampoco se está tan mal :p

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